Todo empezó aquel día
un día por la mañana,
teníamos un plan de vida
sin prisa, pero sin pausa.

Tú y yo queríamos viajar
pero un día por la mañana,
se nos deshizo el viaje
y empezó la vida rápida.

Un viaje sin retorno
sin retorno ni esperanza,
porque fue una despedida
la vida se te escapaba.

Y me dejaste aquí sola
soledad no deseada,
yo no sabía que hacer
estaba desesperada.

Me sentía perdida y sola en la vida y en casa,
porque ya no te tenía
no tenía quien me abrazaba.

La vida me ha sido ingrata
sin prisa, pero sin pausa,
la vida sigue adelante!
o te subes o te arrastra.

Y yo decidí subirme
para no ser arrastrada,
por una gran depresión
un túnel sin esperanza.

Decidí seguir viviendo
sin esperanza,
arrastrando mi mochila
de Soledad no Deseada



Iniciativa enmarcada en el Proyecto de acompañamiento a la integración social de personas mayores que se sienten solas